Muchas veces acuden a consulta pacientes con un objetivo muy claro: quiero que desaparezcan mis síntomas! Normalmente se refieren a pensamientos obsesivos, manías, miedos o preocupaciones que les limitan en su vida diaria, a veces de forma muy significativa.
Y yo me imagino un volcán. Un volcán en erupción. Con la lava saliendo por las coladas que se van formando en las laderas del volcán, mientras la lava se va enfriando en la superficie terrestre. Pero entonces me pregunto una cosa, ¿de dónde sale esa lava?
Esa lava que vemos salir por el cráter del volcán se forma en capas subterráneas debido al calor extremo, llamándose magma y asciende hasta la superficie debido a la acumulación de presión. Es decir, muchas personas tienden a acumular muchos pensamientos y emociones negativos que, al no saber cómo gestionarlos o regularlos, van formando el magma. La persona tiende a evitar y ocultar esos pensamientos y emociones y poco a poco la presión va aumentando.
A veces son discusiones que evitamos, preocupaciones a las que quitamos importancia, conversaciones incómodas que dilatamos en el tiempo, problemas que tardamos en resolver… al principio es fácil no darse cuenta pero, a medida que va pasando el tiempo, la presión aumenta.
La presión sigue aumentando y todo ese magma que se va formando empieza a transformarse en ansiedad (la lava) y empieza a salir a la superficie en forma de somatizaciones (síntomas físicos de la ansiedad como problemas dermatológicos, gastrointestinales, caída del pelo, dolor de cabeza, dolores musculares, cervicales, bruxismo, etc.), un estado emocional alterado (la persona comienza a mostrarse irritable, irascible, salta por todo fácilmente, está de mal humor), pequeñas/grandes manías (de orden, limpieza, contar números,..), preocupaciones como la hipocondría, miedos extremos como las fobias… todos ellos trastornos relacionados con la ansiedad.
Si queremos que todos esos problemas desaparezcan, tendremos que ir al origen. No se puede evitar la lava si no hacemos nada con el magma. Y no nos olvidemos que, al mismo tiempo, todos esos problemas siguen alimentando el magma y aumentando la presión.
Porque si seguimos sin hacer nada con el magma, se seguirá acumulando, y al final todo será cuestión de tiempo, antes o después, nos volveremos a encontrar en el mismo punto.